Natalia y Adrián entran a ver una película de miedo, ya que las demás, son todas de amor, y se iban a sentir un poco... incómodos. Natalia esta toda la película con la cara entre las manos, tapándose los ojos, mientras él no para de reírse. Cuando salen:
-¡Dios! No vuelvo a ver una película de miedo en mi vida!
-Anda, ¡pero si no era para tanto! se notaba que todo era falso, era malísima. De hecho, uno de los muertos ha salido luego de dependiente en la pizzería, ¿te has dado cuenta?
Pasan el rato hablando, mientras poco a poco, han llegado a la heladería.
-¿De qué sabor lo quieres, princesa? -sonríe.
-Ehh.. ¡un helado de piña y coco! - ¡princesa, me ha llamado princesa! piensa mientras se sonroja.
-Camarero, un helado de piña y coco y otro de nata para mí.
La tarde se convierte en un momento especial en el que los dos ríen, se cuentan historias, vivencias... De repente:
-¡Adri! ¿Qué paaaasa tío!
-Ah, hola Sergio. -mierda mierda mierda, ¡él no! piensa - Esta es Natalia.
-Hola...
-Bueeeeeeno ¿¡qué guapa no!? ¿cada vez subes más el listón eh?
-¿Qué dices? Bueno tu que estás haciendo por aquí?
-Pues nada, si queréis os puedo acompañar.
-Pero...
-Bueeno, si insistes me quedo. ¡Camareroooo, un helado de chocolate!
Natalia y Adrián, uno en frente del otro, con Sergio en medio.
-¡Lo siento! - susurra él.
-No pasa nada, es simpático.. - ahora que nos estabamos poniendo románticos, jódete.
Poco despúes deciden ir a la playa, con Sergio, como no. Pasan el rato en la arena, Adrián aprobecha para tumbarse junto a ella, y se miran, mientras ella se vuelve a sonrojar al ver sus ojos, verdes, tan pendientes de ella.
-Bueno, me tengo que ir. No le hagas nada malo eh... ¡ya me entiendes! jajaja
-Eh..claro claro. ¿No tenías que irte?
Natalia y Adrián se quedan solos.
-Estoo.. lo siento por este, es un poco idiota.
-Que va... - Adrián la mira levantando una ceja - bueno, un poco jajaja.
-Bueno qué, ¿nos bañamos?
-¿Y si me pica otra medusa?
-No me extrañaría pero... yo te cuido - sonríe, con esa sonrisa que sólo él sabe sacar.
-Vaaaale, pero poco rato ehh...
Se meten lentamente en el agua, que tiene ahora un color dorado, el de un atardecer. Juegan en el agua, se abrazan. Mientras Adrián nada, Natalia no le quita los ojos de encima. Él se da cuenta, y se ríe. De nuevo sus mejillas rojas. Se le acerca.
-¿Siempre te pasa?
-¿El qué?
-Lo de ponerte roja.
-Si, es uno de mis muchos defectos.
-Pues a mí me encanta...
Se acerca muy lentamente, y mientras las olas rompen contra ellos, sus labios se encuentran. Y siguen ahí, abrazados, mientras por un instante, todo desaparece a su alrededor. Solo los dos.
Holaa!!
ResponderEliminarAii me encantaaa! Es super bonitoo :)
Los dos solos en el mar!
1besoo